Salimos pronto de casa, ya que a la mañana había un tentadero público, en el que se tentaron tres vacas a manos de otros tantos becerritas galos. Al mejor novillero de la mañana le dieron la oportunidad de matar un eral, de Miranda de Pericalvo, que salio extraordinario, y al que su matador entendió a la perfección y le cortó las orejas.
Por la tarde con la plaza llena se lidiaron seis novillos de Escudero de Cortos, bien presentados pero blandos en líneas generales, los mejores tercero y sobre todo sexto.
Pepe Moral, de obispo y oro, sorteó el peor lote de la tarde, pero demostró, que tiene recursos y que el novillo se le queda pequeño y que necesita tomar la alternativa cuanto antes. (Silencio y Silencio tras aviso).
Rubén Pinar, de nazareno y oro, sacó pases de dos novillos sin fuerzas, y los mantuvo en pie. Demostró que esta muy placeado y con mucha técnica, aunque quizás, le faltó transmitir un poco mas a los tendidos. (Ovación con saludos tras aviso y Oreja).
El francés-salmantino, Román Pérez, de bermellón y oro, fue a la postre el triunfador de la tarde. Causó una grata impresión, por su gusto manejando el capote, en buenas verónicas, y su manejo de la mano izquierda, en buenas tandas ligadas. Aprovechó a la perfección la bondad y la clase del sexto novillo. A los dos los mato de un pinchazo y una buena estocada. (Oreja y dos orejas).
No hay comentarios:
Publicar un comentario